Cuándo elegir un bosque memorial para el esparcimiento de cenizas

Cuándo elegir un bosque memorial para el esparcimiento de cenizas

No todas las personas buscan lo mismo cuando llega el momento de decidir qué hacer con unas cenizas. Las opciones tradicionales, como cementerios, columbarios o propiedades privadas, siguen siendo plenamente válidas, pero la realidad de muchas familias ha cambiado, y con ella aparecen nuevas necesidades que hace unas décadas no se consideraban.

Un bosque memorial no nace para sustituir a esas alternativas, sino para responder a situaciones muy diversas. Tiene sentido para quien no dispone de una tumba familiar o no desea que el recuerdo quede ligado a un cementerio. Para quien ha conservado unas cenizas durante años en casa, porque ninguna decisión le parecía la adecuada. Para quien no quiere esparcirlas porque necesita que exista un lugar físico donde regresar, aunque solo sea una vez al año, con un recuerdo personal (piedra grabada con el nombre del fallecido, por ejemplo).

El Bosque de la Eternidad también responde a una realidad cada vez más frecuente, como es la de las personas sin descendencia, familias dispersas por distintos países o generaciones futuras que quizá no puedan hacerse cargo de un lugar de recuerdo. En estos casos, la pregunta deja de ser dónde depositar unas cenizas y pasa a ser cómo asegurar que ese recuerdo tenga un destino permanente, bonito y humano.

Existen, además, circunstancias menos visibles, como la de las personas que heredan las cenizas de un familiar sin conocer cuál era su voluntad, o personas que viven solas y no tienen descendencia, o familias que cambian varias veces de residencia a lo largo de su vida. Son situaciones en las que las soluciones tradicionales no siempre ofrecen una respuesta sencilla. Cuando hablamos con profesionales del sector funerario, nos cuentan historias increibles, algunas muy tristes.

Finalmente, existe un grupo reducido de personas que no buscan únicamente un lugar para el recuerdo sino que desean que su despedida deje un legado medioambiental. Para ellas, un bosque memorial representa la posibilidad de que un fallecimiento dé lugar a una vuelta a la vida en forma de espacio natural que seguirá creciendo durante generaciones. 

En definitiva, un bosque memorial no pretende sustituir las opciones tradicionales existentes, sino ofrecer una respuesta allí donde circunstancias diferentes hacen que las alternativas habituales no resulten plenamente satisfactorias.

Si quieres más información, escríbenos a contacto@bosquedelaeternidad.com.

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